Uno llega hecho cadáver
a la cama
en ese puesto de comando sexual
aprende que debe cumplir responsabilidades
ser pasión no siempre es voluntad
nacemos de nuevo
cuando al fin hemos invocado al cráneo
de revocarse en revocarse
ser miedo en ser susto
de volvernos al mundo
como en un apasionado discurso de ópera alemana
región de habituales caídas
de crucifijos gordos anclados en el alma
zona que resguarda de la vida
lo muerto que vamos siendo
eso que se arrastra para adentro de las sábanas
de tanto humo masticamos la gloria
de no ser combustible de este mundo motorizado
nos caen sobre pies los olvidos
que nos tocará padecer
a medida que la avenida trasciende nuestra sombra
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