La Forma de lo Informe

Memoria de una soledad [004 – La Forma De Lo Informe]

10/01/2025

0:00 --:--

Memoria de una soledad

A Tony Romero

Amo la rosa suelta de tu voz
esa sonrisa modelada en broce
que aún resplandece a pesar de los dolores
aunque tus caderas de levadura infinita
hayan olvidado ya mi ronroneo
y mi pubis roto sienta ya el silbido del viento
cuando conduzco la embestida
de los años que han pasado

Me han salido canas. Aquel dolor de espalda,
más largo que el fémur de mi alma,
y tus pies bruñidos en el barro de tu cuerpo
me recuerdan aún la intimidad apresurada
y el poco apego al amor
que nos dejaba el miedo
porque alguna vez escribí un poema
para tus besos
sin saber que éramos
ni la sombra de lo dulce
que hoy somos
al besar
las primeras borracheras
que encendían en mí un lenguaje
y en ti, supongo, una pasión de soles
que aún encandilan la madrugada
los gruesos tragos de semen
que jamás bebí de tu cuerpo
por miedo a ser yo mismo
en la sinceridad del porvenir
o la isquémica nostalgia de verte partir a Caracas
para que nuestros pasos
no sonaran igual en el vacío
porque raudo en posición de amante
quedo en recordarte
como quien sabe que ha perdido una estrella
o un telescopio de otros ojos
y nuestra piel conociéndose
en un autobús de 5 de julio
abandonado a la soledad de las tres de la tarde
con miles de semáforos en rojo
compungiendo el rostro de excitación
con nosotros
o el deseo de conocernos desnudos
en un quieto parador turístico de Mérida
(tu cuerpo velludo y con olor a madera)
donde fuimos a contarnos que nos queríamos
(con nuestras lenguas nuestros pies,
nuestros oídos amantes de palabras)
y por donde comenzaron
a romperse las noches entre tus besos
y mis excusas
o aquellos caóticos encuentros en los bares
o aquellas antiguas legislaciones
del amor homosexual
que me obligaban a esconder los latidos
que llevaban tu nombre por darle fuerza
y amplificación a los otros,
los correctos, los vaginales,
los que no miraban tan profundo como tú,
pero que me servían de olvido,
de sustrato, de oblación para la vergüenza
de serme
También aquella soledad que contigo no existía
y que ya no ardía y que muy pronto
me enseñaste que no podría ser llenada
más que con tu sonrisa o con tu odio
o con esa indiferencia que sabía a sangre
de cuchillo y a sal, a columnas de sal
en la garganta

Aún recuerdo el cheque que nos ganamos
en un abismo de solicitudes y que para ti
representaba la llave milagrosa
que nos daría el placer necesario
de nuestros cuerpos adolescentes
y que para mí no era más que
un cheque de silencio y que solo trajo el fin
de la sudada mirada de azaleas
que me regalabas por los labios
cuando paseábamos juntos
en nuestras aventuras andantes
de alucinados y secretos amantes de salón

Pero ya todo es silencio,
porque no ha sido más que
una atmosfera para recordarte
ahora que los años como piedras
invitan a mirarme en mi nuevo cuerpo
como dueño de una gran cicatriz,
una gran cicatriz que fue tu amor
La forma de lo informe: Poesía Reunida 2009-2022 (Spanish Edition) https://www.amazon.com/dp/B0CPB4SX7M

Temas: poesía contemporánea, memoria, soledad

Compartir: WhatsApp X Facebook

✉️

No te pierdas nada nuevo

Recibe por correo cada episodio nuevo, poema publicado y una selección semanal de lo mejor del ecosistema — sin spam, cuando tú digas basta.

Visitas: 17

Categories:

Tags:

Los comentarios están cerrados

Política de Privacidad · Términos y Condiciones